Artemis II y el Space Launch System:
La Humanidad Regresa a la Luna
El cohete más poderoso de la era moderna, cuatro astronautas y una trayectoria sin precedentes en más de medio siglo.
En la madrugada del próximo 1 de abril de 2026, si todo marcha conforme a lo planeado, cuatro seres humanos ascenderán sobre la Tierra dentro de una cápsula Orion impulsada por el cohete más poderoso que la humanidad haya construido en décadas. No irán a la Estación Espacial Internacional. Irán a la Luna. Y con ello se escribirá el primer capítulo tripulado de una historia que promete redefinir el destino de nuestra especie más allá de la Tierra.
El Programa Artemis: Por qué regresamos a la Luna
El nombre no es caprichoso. En la mitología griega, Artemisa es la diosa de la caza y de la Luna, hermana gemela de Apolo. La elección de este nombre por parte de la NASA es un guiño deliberado al programa Apollo, que entre 1969 y 1972 llevó a doce hombres a caminar sobre el suelo lunar. Pero a diferencia de su predecesor, Artemis no es una carrera geopolítica ni una demostración de poderío tecnológico circunscrita a una sola nación: es un proyecto de exploración sostenida, internacional y científica.
El Programa Artemis tiene tres objetivos vertebrales: demostrar que los seres humanos podemos regresar a la Luna con la tecnología del siglo XXI; establecer una presencia lunar permanente que sirva como plataforma de aprendizaje y operaciones; y, en última instancia, utilizar la Luna como trampolín hacia Marte. La agencia no pretende repetir las hazañas de Apollo; pretende superarlas con permanencia, diversidad e infraestructura.
Artemis I — Noviembre 2022: Vuelo de prueba no tripulado. El SLS y la cápsula Orion llegaron a más de 432,000 km de la Tierra, la distancia más lejana que ninguna cápsula diseñada para humanos había alcanzado. La misión fue un éxito completo.
Artemis II — Abril 2026: Primera misión tripulada. Sobrevuelo lunar con cuatro astronautas en una trayectoria de retorno libre.
Artemis III y posteriores: Aterrizaje en la superficie lunar, construcción del Gateway (estación orbital lunar) y bases en la zona del polo sur.
El calendario ha tenido sus contratiempos, como ocurre inevitablemente con cualquier empresa de ingeniería en la frontera de lo posible. Pero cada retraso ha sido consecuencia de la cautela que exige la seguridad de la tripulación. Artemis II ha pasado por revisiones del escudo térmico de Orion, ajustes en el sistema de soporte vital y resolución de fugas de hidrógeno líquido e inconvenientes con el flujo de helio durante las pruebas de propelente. Cada problema resuelto añade fiabilidad al sistema.
¿Qué es el Space Launch System?
El Space Launch System, conocido universalmente por sus siglas SLS, es el vehículo de lanzamiento de carga ultrapesada que la NASA desarrolló específicamente para las misiones de exploración profunda. No es un cohete que lleva satélites a órbita baja ni carga a la estación espacial: es una máquina diseñada para el espacio interplanetario, concebida para lanzar en un único evento tanto a la tripulación Orion como a los suministros y el impulso necesarios para alcanzar la Luna.
El SLS tiene su linaje en el Programa del Transbordador Espacial. Sus cuatro motores RS-25 son versiones mejoradas de los motores que propulsaron al Space Shuttle durante tres décadas, y sus propulsores sólidos de combustible son evoluciones directas de los boosters que acompañaban al transbordador en cada misión. Esta herencia no es debilidad: es la acumulación de décadas de experiencia operativa traducida en fiabilidad demostrada.
El SLS es el único cohete capaz de enviar la nave Orion, a sus cuatro astronautas y a grandes cargas directamente a la Luna en un solo lanzamiento, sin escalas.
— NASA, Space Launch System Program
Constructores principales: Boeing se encarga de la etapa central (Core Stage) y la aviónica de vuelo; Northrop Grumman fabrica los propulsores sólidos; Aerojet Rocketdyne es responsable de los motores RS-25; y la empresa L3Harris Technologies (antes Jacobs) gestiona los sistemas de guía y navegación. Es, por tanto, un esfuerzo industrial sin precedentes en la historia reciente de la exploración espacial estadounidense.
Características Técnicas del SLS
Para apreciar la magnitud del SLS, vale la pena detenerse en sus números. No porque los datos sean fríos, sino porque detrás de cada cifra hay una solución de ingeniería a un problema extraordinariamente difícil.
Los motores RS-25: herencia del transbordador, ambición lunar
Cada uno de los cuatro motores RS-25 que impulsan la etapa central del SLS opera quemando hidrógeno líquido con oxígeno líquido en un ciclo de combustión escalonada (staged combustion), uno de los esquemas termodinámicos más eficientes posibles. El empuje de cada motor ha sido incrementado respecto a su uso en el transbordador: de los 492,000 libras-fuerza originales a 513,000 libras-fuerza en los motores RS-25D reutilizados del programa shuttle. Los ocho primeros vuelos SLS emplearán estos motores recuperados del inventario histórico; las misiones posteriores utilizarán el RS-25E, una versión desechable más económica producida en serie.
Los propulsores sólidos: la fuerza bruta del primer minuto
Los dos propulsores sólidos de cinco segmentos son los más potentes jamás construidos para vuelo operacional. Cada uno mide 54 metros de longitud, pesa 730 toneladas métricas cargado y genera hasta 16,000 kN de empuje máximo. La transición de cuatro a cinco segmentos respecto al transbordador incrementa el impulso total en aproximadamente un 25%. A diferencia del programa shuttle, estos boosters no se recuperan: son expendables, sacrificados en aras de mayor carga útil al espacio.
La evolución del SLS: Block 1, 1B y 2
El SLS está diseñado para crecer. La configuración Block 1 utilizada en Artemis I y II genera 8.8 millones de libras de empuje, un 15% más que el Saturno V. El futuro Block 1B incorporará una Etapa Superior de Exploración (EUS) con motores RL-10, capaz de llevar hasta 42 toneladas métricas a inyección translunares. El Block 2 final alcanzará 9.4 millones de libras de empuje y será la columna vertebral de las misiones a Marte. Es, en esencia, un sistema modular que escala con la ambición de la humanidad.
Objetivos de la Misión Artemis II
Artemis II no es una misión de aterrizaje. Esto es fundamental comprenderlo, porque define exactamente lo que la misión es: una prueba de vuelo tripulado de los sistemas que la NASA necesita dominar antes de volver a posar botas humanas sobre la Luna. Su objetivo central es la verificación de las capacidades de vuelo profundo del SLS y la nave Orion con seres humanos a bordo.
Trayectoria de retorno libre: La misión seguirá una trayectoria de sobrevuelo lunar en retorno libre, lo que significa que la gravedad de la Luna curvará la trayectoria de Orion en un arco natural de regreso a la Tierra sin necesitar grandes maniobras de propulsión. Este tipo de trayectoria es inherentemente más segura porque, incluso ante una falla de propulsión, la dinámica gravitacional devuelve la nave a casa.
Distancia máxima: En su punto más alejado, la tripulación se encontrará aproximadamente 7,600 km más allá de la Luna, lo que convierte a Artemis II en el vuelo tripulado más lejano de la historia de la humanidad por un margen significativo.
Velocidad de reentrada: Al regresar a la Tierra, Orion impactará la atmósfera a aproximadamente 40,000 km/h, poniendo a prueba el escudo térmico bajo condiciones de vuelo real con tripulación.
Los objetivos técnicos incluyen la verificación del sistema de soporte vital de Orion en condiciones de espacio profundo, la evaluación de las comunicaciones de largo alcance con la Tierra, la prueba del software de navegación autónoma, y la validación del escudo térmico ante las temperaturas extremas de la reentrada a velocidad lunar. Además, la misión llevará experimentos científicos: dispositivos de "órgano en chip" (AVATAR) para estudiar los efectos de la radiación cósmica y la microgravedad en tejidos humanos, entre otras investigaciones biomédicas.
También se incorporarán CubeSats científicos internacionales: el satélite ATENEA de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina, el K-RadCube de la Agencia Espacial de Corea (KASA) —para estudiar materiales dosimétricos que imitan tejido humano— y el Space Weather CubeSat-1 de la Agencia Espacial de Arabia Saudita, para medir fenómenos de clima espacial.
La Tripulación de Artemis II
Los cuatro integrantes de la misión fueron anunciados el 3 de abril de 2023 por el Administrador de la NASA, Bill Nelson. Su selección no es arbitraria: cada uno aporta una combinación de habilidades técnicas, experiencia operacional y capacidad para trabajar bajo presión en entornos extremos. Y colectivamente, su presencia reescribe varios registros históricos de la exploración humana del espacio.
La inclusión de Jeremy Hansen en la misión no es simbólica: refleja la dimensión genuinamente internacional del programa Artemis, que cuenta con participación de la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), entre otras. La Luna, en esta concepción, no pertenece a ninguna nación; es el siguiente territorio común de la humanidad.
Cronología de la Misión
El camino hacia el lanzamiento de Artemis II ha sido un ejercicio de persistencia técnica. Lo que sigue es una cronología de los hitos principales desde el éxito de Artemis I hasta el despegue programado.
El SLS y Orion realizan su primer vuelo integrado, no tripulado. Orion alcanza más de 432,000 km de la Tierra y regresa con éxito tras 25.5 días en el espacio.
El Administrador Nelson anuncia a Wiseman, Glover, Koch y Hansen como los cuatro astronautas seleccionados para la primera misión tripulada lunar en más de 50 años.
Comienza el apilamiento de la configuración Block 1 en el VAB (Vehicle Assembly Building) del Centro Kennedy, con retrasos originados por investigaciones al escudo térmico de Orion.
La cápsula Orion integrada con el módulo de servicio y el sistema de aborto de lanzamiento queda instalada en la cima del SLS. El cohete está listo para pruebas.
El SLS y Orion ruedan desde el VAB hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B en el primer desplazamiento hacia las pruebas de propelente.
El ensayo con propelente (Wet Dress Rehearsal) identifica una fuga de hidrógeno líquido durante la simulación de cuenta regresiva, forzando la posposición del lanzamiento a marzo.
La segunda prueba con propelente se completa con éxito. Sin embargo, días después se detecta una irregularidad en el flujo de helio hacia la etapa superior del cohete.
El SLS rueda de regreso al VAB para diagnosticar y corregir el problema de helio: un sello bloqueado en un cable de interfaz entre el cohete y los sistemas de tierra. El defecto es identificado y reparado.
El SLS y Orion regresan a la plataforma 39B. La tripulación inicia cuarentena. NASA confirma ventanas de lanzamiento a partir del 1 de abril de 2026.
Ventana de lanzamiento desde las 18:24 h ET. En caso de no poderse efectuar, hay ventanas de reserva los días 2, 3, 4, 5, 6 y 30 de abril. La misión durará aproximadamente 10 días.
Importancia para la Exploración Espacial
Cada misión espacial tripulada es, en alguna medida, un experimento de política científica tanto como de ingeniería. Artemis II no escapa a esa lógica, pero su alcance técnico y simbólico trasciende considerablemente los ciclos de financiamiento o la competencia geopolítica.
El primer paso hacia la Luna permanente
A diferencia de Apollo, cuya lógica era de carreras y destellos, Artemis está diseñada para la permanencia. Las misiones III, IV y V tienen como objetivo establecer el Gateway —una estación orbital lunar— y sentar las bases de la primera base humana en la superficie lunar, cerca del polo sur, donde los datos de misiones como la LRO y LCROSS han confirmado la existencia de hielo de agua en cráteres permanentemente sombreados. Artemis II es el eslabón sin el cual esa cadena no puede existir.
Ciencia en el espacio profundo
Los experimentos biomédicos, los CubeSats científicos internacionales y los datos de navegación y telemetría que Artemis II generará tienen valor intrínseco más allá del vuelo. Comprender cómo la radiación galáctica y la microgravedad afectan el tejido humano en trayectorias translunar es indispensable para planificar misiones a Marte, cuyo tránsito puede durar entre seis y nueve meses cada tramo. Cada vuelo de Artemis es, simultáneamente, una misión médica, física y de ingeniería.
Precedente histórico e inclusión
Artemis II establecerá tres récords de representación histórica en la exploración espacial humana: la primera mujer, la primera persona de color y el primer ciudadano no estadounidense en viajar más allá de la órbita terrestre baja. Esto no es cosmético. La diversidad en las tripulaciones espaciales responde a la necesidad de datos fisiológicos más representativos de la especie, a la realidad política de la cooperación internacional y al imperativo ético de que la exploración del cosmos pertenezca a la humanidad en su conjunto.
Implicaciones para México y América Latina
La participación de Argentina en Artemis II con el satélite ATENEA representa un precedente importante para la región latinoamericana. México, por su parte, cuenta con la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y con instituciones de investigación como el UNAM que producen investigación de frontera en geofísica, ciencias atmosféricas y modelado climático extraplanetario —disciplinas directamente relevantes para la exploración de la Luna y Marte. El camino hacia la participación activa de nuestra región en la exploración del espacio profundo comienza con la comprensión pública de estos programas, y con la formación de la siguiente generación de científicos e ingenieras que llevarán ese proyecto adelante.
Una nota de perspectiva: La misión Artemis II regresará a los seres humanos a la vecindad de la Luna por primera vez desde el Apollo 17 del 14 de diciembre de 1972. Han pasado más de 53 años. Quienes entonces tenían treinta años de edad y vieron el último alunizaje hoy tienen más de ochenta. El cosmos esperó con paciencia. Nosotros también.
Referencias Bibliográficas
- NASA. (2026). Artemis II Mission Overview. National Aeronautics and Space Administration. https://www.nasa.gov/mission/artemis-ii/
- NASA. (2026, 18 de marzo). NASA Finalizes Artemis II Rollout, Crew Begins Quarantine. NASA Blogs. https://www.nasa.gov/blogs/missions/2026/
- NASA. (2025). Space Launch System (SLS) — Technical Reference. https://www.nasa.gov/reference/space-launch-system/
- NASA. (2025). SLS Block 1B — Reference Guide. https://www.nasa.gov/reference/sls-space-launch-system-block-1b/
- Wikipedia contributors. (2026, 30 de marzo). Artemis II. Wikipedia, The Free Encyclopedia. https://en.wikipedia.org/wiki/Artemis_II
- Wikipedia contributors. (2026). Space Launch System. Wikipedia, The Free Encyclopedia. https://en.wikipedia.org/wiki/Space_Launch_System
- Dunn, M. (2026, 12 de marzo). NASA sets launch date for historic moon mission. CNN Science. https://www.cnn.com/2026/03/12/science/
- Kennedy Space Center Visitor Complex. (2026). Artemis II Launch Information. https://www.kennedyspacecenter.com/landing-pages/artemis-ii/
- Royal Museums Greenwich. (2026). Artemis Programme: what you need to know about NASA's Moon missions. https://www.rmg.co.uk/stories/space-astronomy/
- Boeing. (2025). Space Launch System — Technical Overview. https://www.boeing.com/space/space-launch-system







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